Hoy estás, mañana no

Es curioso como para escribir en mi Blog prefiero hacerlo desde mi laptop que desde la PC de escritorio y como a veces para pensar tenemos los lugares menos esperados como bajo la ducha, el día de hoy obtengo un poco de inspiración escuchando la lluvia en la ventana que no ha parado de azotar desde hace un par de horas, pero que ofrece el ambiente perfecto para una reflexión de domingo por la tarde.

Hacía ya algo de tiempo que pensaba o más bien meditaba sobre el trato a las personas, hace poco y gracias a una llamada de teléfono con una persona que estimo mucho de mi pasado, una doctora hoy día,  que conozco prácticamente desde que ella tenía 17 años.  Bueno pues ella me dio la plática más motivadora que he tenido en este año y por eso decidí titularla de esta forma. "Hoy estás, mañana ya no" Porque quiero que quede constancia de lo que pienso, en dado caso de que un buen día ya no esté y ojalá que cuando ese día llegue, éste texto aún perdure en algún lugar de la red donde alguien pueda saber qué pienso, o que pensaba y que es muy probable que siga pensándolo aún que ya no me encuentre aquí. Pero no con ello quiero sonar fatalista o catastrófico. Muy pocas veces nos detenemos a ver como tratamos a las personas y como vemos nuestra propia existencia en relación a los demás.

Sin embargo la vida la tenemos por dada, damos por hecho que hoy no moriremos, damos por hecho que mañana podremos seguir desayunando lo que siempre nos gusta o que nos llegará el miércoles el paquete que pediste el fin de semana. Todo eso lo damos por hecho porque no pensamos en algo que me gusta denominar "Principio de no continuidad". 

Es decir, todo termina, todo está determinado por el tiempo y tenemos fecha de caducidad, todo está determinado por esa fecha, la relación entre dos personas, cuanto tiempo durará caliente el café, cuanto tiempo durará la  lluvia, todo está determinado por el tiempo. Pero te has puesto a pensar ¿Cómo lo estás ocupando? Me gusta pensar que todos somos conscientes de ello pero no es así y de ahí me voy al segundo tema, como tratas a las personas tiene que ver con lo mucho que aprecias tu tiempo, no digo que las personas con poco tiempo tratan mal a la gente sino todo lo contrario. Cuando valoras tu tiempo valoras con quien lo gastas, valoras al otro en toda su dimensión y existencia. Desafortunadamente no siempre podremos pasar el tiempo que queremos con las personas cuando queremos, sino cuando ellos pueden o se hacen el ya redundante "tiempo". 

Todo esto te lo digo porque, al final, tratar de manera más prudente y humana a la gente, valorando que te regalan sus minutos, horas, días, existencia es algo que olvidamos con frecuencia. Cuando alguien nos llama, ponemos el teléfono en silencio, simplemente porque no queremos contestar, porque no queremos tener que lidiar con la atención que le ponemos a alguien más. Me parece un poco decepcionante que no lo hagamos, pero cuando me llamó aquella amiga del pasado.. Fue para hacerme saber justo que eso es en lo que yo me estaba convirtiendo, en una persona que no da tiempo, que no valora y no atiende. Al principio me molesté pero después de pensarlo unos segundos me di cuenta que era verdad. Que no estaba siendo justo con las personas, que no estaba dedicándome de verdad de forma plena cuando alguien me daba su justo tiempo. 

Y es verdad que a veces nos apartamos de la gente, que no notamos cuando lo hacemos y solo notamos cuando están lejos. ¿Cómo queremos que nos recuerden? ¿Cómo aquella persona que un buen día se alejó?  ¿Cómo aquella persona que solía ser buena onda y un buen día dejó de serlo? Se nos ha olvidado ser humanos, creemos que somos maquinas y tratamos a los demás como maquinas. Creo que no hay error más grande, sin embargo no tengo cerca a las personas que se han alejado por mis conductas y seguro le pasa a más de uno eso.. Sin embargo hoy estás aún a tiempo de cambiar. Hoy estás y mañana no, no depende necesariamente solo de morir, sino de estar en presencia física, cuando decides cerrar una puerta para siempre y tomar tu distancia, cuando decides ya no contestar, dejar en visto o pretender que no existe la otra persona. Curiosamente, al día siguiente que recibí esa llamada y me dispuse a hablar con las personas que tengo en mi circulo cercano, una de esas personas decidió dejar de hablarme. A esto es justamente lo que me refiero, no se le puede obligar a la gente y podrían pensar mil cosas del porqué no se les habla pero al final, el mensaje con el cual me gustaría cerrar este post, es justamente que valoremos en presente, que nos dediquemos, quizá 10, 15 minutos al día, para compartir con esas personas, no te arrepentirás, pero si decides emprender el viaje de la soledad, quizá te quedes más solo que cuando comenzaste. Hay una diferencia entre sentirse bien a solas y otra muy diferente, quedarse solo. Yo decidí cambiar. ¿Y tú? 

Hoy estás y mañana no, también hace referencia a que no te guardes algo que quieres decir, a que no te guardes un te quiero, un te extraño, a que no olvides cerrar aquello que quedó abierto, la vida es muy breve y nos vamos tan rápido que no hay tiempo para despedirse, por eso no te guardes nada. Espero que sepas que hoy el día que sea en el que estés leyendo esto, quizá no es casualidad, tenías que leer esto, ahora eres responsable de lo que haces con esta información. 

Hey tú, quien quiera que seas, Te quiero! (Porque si hoy nadie te lo ha dicho, no termines tu día sin haberlo leído, aunque fuera en este blog) 

P.D. Sí, el mensaje era para ti. 

Comentarios

  1. También te quiero, por si no te lo han dicho últimamente saludos estimado me encantó leerte.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario