Desconecta, para conectar.

Hoy es otra de esas tardes melancólicas con mucho que pensar y poco que hacer, así que aqui vamos nuevamente. El habito de escribir de pronto drena lo que tenemos en mente y permite un espacio de paz, tranquilidad y posiblemente sí, una desconexión. 

En un mundo donde todos luchan por querer que sus letras sean leidas por todos, viralizadas, trivializadas etc. Algunos optamos simplemente por escribir en un lugar donde probablemente nunca nadie llegue y quizá así sea mejor, ese es mi caso como el de muchos. 

Hace algun tiempo me he quedado pensando en la sociedad y en su lucha ambiciosa por tener más, siempre más, por poseer, por "ser" por hacer todo para tener algún tipo de aprobación. Hace mucho dejé ese camino y me enfoqué más en el crecimiento del alma. Gran parte de ese crecimiento ha sido el renunciar a muchas cosas, a muchas personas, a muchos habitos, a muchos lugares y sí, renunciar también a ideas. 

Hemos sido educados en gran medida para obedecer, para no cuestionar, para matar nuestro pensamiento crítico, para no innovar, para ser un eslabon más del sistema que va a impedir que tú crezcas. En un mundo hipertecnologizado, que mata la atención, la intención y la presencia. Eso es lo que tenemos hoy día. Ya no podemos leer 20 minutos sin distraernos por una notificación o un mensaje de texto. No tenemos la capacidad de poder desconectarnos porque el mundo necesita que estés ahí, conectado, consumiendo a su vez de existiendo en la red. 

La propuesta que hoy te traigo es desconectarte, comienza con 20 minutos al día, comienza haciendolo por las mañanas, que no sea lo primero que hagas al iniciar tu día ver el celular, que no sea lo último que hagas antes de dormir, que puedas tener un momento a solas contigo, con tu mente, con tus pensamientos, no sabes la cantidad de veces que evitamos pensar, justamente entrando en estas fuentes baratas de entretenimiento, que no parecen costar nada, pero el costo real es tu tiempo, tu vida. 

Si estas palabras llegan a algún lector curioso, no las deseches, yo de pronto dejo de pertenecer a ese mundo porque lo necesito, laboralmente no puedo pero de vez en vez me doy mis escapadas, me desconecto, me libero. 

Te recomiendo hacer lo mismo. 

 

Comentarios