Una mirada atrás


Después de un intento fallido de hablar con mi hermano donde quise rememorar con él lo que a continuación  voy a escribir, quiero que sepas, querido lector que antes de que estas palabras llegaran a éste blog, mi ánimo era tan grande por sacar estas palabras antes de que lo olvidara, que decidí escribirlo en un archivo de Word para posteriormente pasarlo a la web. Si abría un blog y me ponía a teclear se me iba a secar la idea, pero bueno ha quedado intacta de todas formas.

Pues bien iniciemos, era un domingo caluroso por la tarde, y decidí darme una ducha para poder refrescarme, pero poco sirvió pues cuando salí ya estaba nuevamente el calor haciéndome sudar pero aun así me acerque a mi hermano para contarle mi reflexión en el baño, concluí, es verdad que cuando uno se baña, curiosas ideas vienen a la mente, hoy a mis ya 32 años recuerdo con añoranza el pasado cuando apenas era un adolescente, y no es que haya pasado ya mucho tiempo pero para mi la mitad de mi vida ya es algo.

Quise enfocarme en un año, probablemente entre el 2003 y 2006, busqué una playlist que ahora se reproduce desde Spotify como “Top hits 2003 ó Top hits 2006 donde 8 Mile  de Eminem y artistas como 50 Cent eran la música que se escuchaba, en esa época aún no existía el ya famoso Reggaeton, aunque no lo crean. Pues bien, en aquellos ayeres la tecnología que dominaba era la capacidad de tener una computadora portátil o Laptop, que en esos momentos era muy caro y algunas escuelas pedían dicho recurso como requisito pero aun así, era muy caro.

En aquellos ayeres, algunas escuelas algún enseñaban mecanografía y teníamos dos máquinas de escribir Olivetti que llevaba a la escuela algunos días de la escuela entre primaria y secundaria, pero es unos años más atrás, enfoquémonos entonces en el 2003. (Históricamente algo que ocurrió el 20 de Marzo del 2003 fue la Invasión de Irak tras el 11 de Sept en el 2001)

Los negocios que prometían eran los café internet y no se tenía muy buena conexión por aquellos ayeres, la música la bajábamos de programas como Ares o Lime Wire, que por cierto tenían muchos virus y las computadoras por consiguiente se descomponían con frecuencia. La tecnología era bastante nueva en términos de portabilidad y tener un teléfono con una pantalla a colores era quizá muy caro o moderno, no se diga con cámara. Nokia era quien dominaba el mercado antes que Sony Ericsson, ellos vendrían unos años después con teléfonos que en aquel momento eran como un Iphone hace unos años, es decir lo más deseado. Pero las personas apenas se acostumbraban a toda esta modernidad.

Todavía se jugaba el Play Station 1 y fue hasta el 2004 que salió en EU el PlayStation2, nos habrá tocado a finales de ese mismo año a los mexicanos. El 2003 también tuvo en el cine algunas películas como Matrix Reloaded y Kill Bill. Pero a pesar de que parezca que no estoy hablando de hace mucho tiempo quiero comentarte como era mi realidad en aquellos ayeres.

No habían redes sociales aún, no nos preocupaba eso porque habían cuadernos llamados chismografos, había una página llamada La Jaula donde la gente publicaba justamente chismes de colegios y ninguno se escapaba, era un mundo donde había mucho robo de información por internet porque la gente desconocía y robar contraseñas era algo tan fácil como mandar un correo engañoso y te las daban. Habían otros métodos. La gente utilizaba MSN Messenger y después Windows Live Messenger para comunicarse, entre los años 1999 hasta 2011 donde se convirtió en Skype, pero durante todo ese tiempo, no había otras formas para tener “mensajería instantánea” Algunos celulares permitían instalarlo y se podía hablar con gente en un parcial “tiempo real”. Pero te desconectabas. No era tan necesario estar conectado todo el tiempo.

Recuerdo cuando teníamos que hacer una tarea, quedabas con tus compañeros en una hora especifica de la tarde, cada quien hacía un avance de su tarea y la mandaba, habían compañeros que tenían que ir a un café internet o uno mismo si no tenías internet en casa, ahí la hora en una computadora podría costar hasta 30 pesos mexicanos, algo bastante caro para la época donde ocurría, imprimir era igual de caro, las impresoras eran sumamente caras y solo las tenían escuelas, oficinas o éstos negocios.

Pues bien, mandabas tu tarea, la imprimías o trabajabas 30 minutos, una hora y después volvías a casa, al mundo sin conexión, al anonimato donde no te enterabas de algo hasta el día siguiente en la escuela. Teníamos una verdadera vida social, es decir, hoy decimos vida social el uso de redes “sociales” pero es como tomar un café descafeinado que tampoco es café. Ah se me olvidaba mencionar que quien tenía internet de 24 hrs era rico. Porque eran servicios sumamente caros, en medida que iba avanzando la tecnología todos fueron conectándose a este servicio de manera ininterrumpida y podías navegar por horas, así lo llamaban antes.

En aquellos momentos existía el famoso “encarta” una famosa enciclopedia que venía con algunas computadoras que instalábamos y era como una especie de Wikipedia donde venían muy limitados datos sobre historia, ciencia y sobre el mundo, entonces uno acudía a su programa “encarta” offline recordemos, para buscar algunos contenidos que no siempre encontrábamos. La gente verdaderamente utilizaba enciclopedias físicas, libros, diccionarios, no era necesario consultar al internet porque en aquellos ayeres tampoco había muchas páginas y era un entorno bastante desconocido para todos.

La gente en un café realmente hablaba, en una reunión quizá jugábamos videojuegos pero todo era con tu familia, las consolas en aquellos momentos tenían más de 2 ranuras para varios controles, hoy día ya todo es “en línea” se ha favorecido de cierta forma a la desconexión de un mundo físico y nos conectamos en mundos virtuales. Pienso que hemos cambiado muchísimo la forma social de interacción a partir de la llegada de la tecnología moderna.

Porque quiero mencionar que la tecnología la veo de dos formas, veo el inicio como innovación y esta segunda ola como la competencia por un mundo cibertecnológico e hiperconectado (Ya sé que suena un poco anticuado esas palabras). Y en medida que eso ha ocurrido nos hemos alejado de lo esencial, de lo básico, del  auténtico valor que significaría realmente conectarse con gente, no con aparatos. No sé, en mi paso por  el minimalismo, he atravesado por diferentes fases donde he ido entendiendo que no es la culpable la tecnología per sé, sino algunas personas que ingeniosamente crean dispositivos para enriquecerse a costa de ti, de tu tiempo, de tu vida. Hay diferentes libros que han marcado mi vida en éste aspecto y te hablaré de ellos:

1.       Como cortar con tu móvil – Catherine Price

2.       Goodbye Things – Fumio Sasaki

3.       Come comida real  - Carlos Rios  

4.       La magia del orden – Marie Kondo

5.       La enzima prodigiosa – Hiromi Shinya

Bueno, no voy a hacer ahora un resumen de porqué los recomiendo, solo puedo decirte que cada uno de ellos ha marcado mi vida en un sentido donde ahora valoro muchísimo mi tiempo, pues he entendido que es algo que una vez que se va, jamás regresa, valoro mi salud, valoro el tiempo que le doy a los dispositivos digitales así como también a la gente que de repente escucha mis Podcast o lee éstos textos, pero puedo decirte que hoy al bañarme, justo me di cuenta de cuantas cosas tenemos gracias al internet, te invito a que observes tu cuarto, cuanto de lo que hay ahí es producto de esta modernidad, quizá la funda de tu teléfono, quizá tu escritorio o la tele la pediste por internet. Cada vez salimos menos a hacer estas compras, una de las cosas que trajo la pandemia fue el incremento en compras por internet, de hecho algunos empresarios como Jeff Bezos se hizo más millonario con el fenómeno pandémico.

De vez en vez apago los datos, apago el wifi, apago el internet, o el teléfono, a veces simplemente me siento con mi taza de café a mirar la ventana y aunque parezca extraño, fomento más momentos de desconexión y cuando tengo que estar en línea, intento hacerlo también de manera consciente, no intento que los demás lo hagan, simplemente pretendo ser un poco más real. Lamento tanto quizá que hayamos llegado a esta conclusión tan escueta después de haberme clavado tanto con el tema del 2003, solo quise tomar un año donde yo recuerdo que fui adolescente y como eran las necesidades sociales en aquellos momentos y como lo son ahora. Quisiera encontrar más gente así, personas que no revisen obsesivamente su teléfono cada 3 minutos, que no se distraigan con cualquier sonido que provenga de su pequeño espejo negro. Quisiera que fuéramos personas que no dependemos de un cargador en la bolsa o mochila por el miedo a de repente quedarnos “sin pila”. La vida solía ser mucho más sencilla, mucho más simple, solo nos preocupábamos por vivir, no por documentar con tu celular multi-cámaras 4k a  con pantalla a 120hz y luego subirlo a redes.

La vida es más simple de lo que pensamos.. Solo hay que retomarla y para ello, créeme que quizá no necesitas más tecnología de la que ya teníamos en el 2000, claro que es mucho más simple la vida online, pero la vida real se complicó más. ¿Qué piensan?

Comentarios

  1. Me hiciste recordar el walkman! Era un lujo tenerlo antes del iPod y tenías que ir a la papelería a comprar bibliografías y monografías para tus tareas! Las portadas de tus cuadernos y el Marco de color rojo....
    Tenías que ir a la biblioteca para sacar información de tus ensayos y hacer la ficha bibliográfica! La tecnología sin duda trajo muchas facilidades y beneficios.. quizá solo olvidamos que es un medio y no el fin..nos volvemos es lagos de algo que en su momento se creo para nuestro beneficio...

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Justo!! Era padrísima esa época donde la gente incluso se prestaba CD's, donde nos esforzábamos por tener cuadernos bonitos, una estuchera diferente, hoy los niños ni apuntes hacen jaja

      Borrar

Publicar un comentario